Carnavales
Parece ser que el Carnaval de Badajoz se remonta al 1815, fecha en que la población se hallaba muy diezmada por la reciente Guerra de la Independencia. Bajo la monarquía de Fernando VII se regulan los bailes de Carnaval bajo ciertos horarios y normas, como la de que los hombres no podían disfrazarse de mujeres y viceversa, prohibiéndose también llevar armas y caretas en público. Parece ser que durante el s. XIX el carnaval pacense llegó a ser una festividad importante, a pesar de las críticas y presiones de la iglesia, contándose ya con comparsas dignas de mención que iban en carrozas o a caballo. Las actividades de mayor interés eran los bailes que se celebraban en las históricas sociedades de la ciudad: Casino, Liceo de Artesanos, Gimnasio y Centro Obrero, sin olvidad otros locales de moda del momento, como El Pasaje, Variedades, Vázquez, etc. A finales de siglo se observan algunos problemas de excesos en la fiesta que desembocarán en la regulación de las ordenanzas municipales de 1894.
En nuestro siglo el Carnaval de Badajoz llegó a tener gran pujanza, conservando el protagonismo las sociedades y gozando de una gran calidad y participación popular, celebrándose desfiles con la calle Santo Domingo como protagonista y viéndose favorecidos por el gobernador José Maestre de Mendievela. Tras la prohibición de la dictadura, el Carnaval resurge en nuestra ciudad en 1980, prendiendo con tal fuerza en la población que hace que esta fiesta experimente un desarrollo verdaderamente vertiginoso, convirtiéndose en uno de los tres mejores carnavales de España, como es reconocido en todos los medios de información nacional y destacando especialmente la masiva participación ciudadana. Con miles de ciudadanos y visitantes disfrazados, como verdaderos protagonistas, y con el colorido y la gracia que desbordan las comparsas, murgas y coros como lujoso telón de fondo, el Carnaval pacense es hoy una gran fiesta de carácter internacional, en el que destacan las bulliciosas noches y el gran desfile del domingo que convoca a decenas de miles de personas.
Esta fiesta no es tan solo un espectáculo ocular, sino cinco días de participación y diversión en los que nadie es un extraño. El carnaval comienza el viernes anterior a Cuaresma con el pregón. El sábado se celebran los concursos y desfile de murgas y comparsas. La fiesta continua en la calle durante toda la noche. La fiesta acaba el miércoles de ceniza, con el "Entierro de la Sardina", en San Roque.
Semana Santa
Fiesta de gran arraigo y tradición. Evoca al medievo, y su solemnidad invita al recogimiento. Catorce son los desfiles, con más de veinte pasos en total, casi todos transportados a hombros por los costaleros, y con la participación de miles de Nazarenos.
Romería de Bogotá
La Virgen de Bótoa comparte históricamente la predilección mariana de Badajoz con la Virgen de la Soledad, haciéndose acreedora del título de Copatrona de la ciudad. Parece ser que la advocación de esta Virgen viene dada por un antiguo asentamiento romano denominado Budua y ubicado en la zona de la actual Bótoa. La ermita ya existía junto con la imagen a finales del S. XIV o principios del S. XV, fundándose la Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de Bótoa o de “Botova” en 1567. La imagen actual data de 1713, siendo habitual que la Virgen fuese trasladada a Badajoz en rogativas, recibiéndola el obispo de la diócesis y toda la ciudad en la Puerta de Palmas, desde donde era conducida a la Catedral. Ya en el S. XVIII se reflejaba la existencia de la romería “Alegre y bulliciosa pero sin alborotos ni notas mal sonantes”.
Además de la multitudinaria romería el primer domingo de mayo, son dignos de mención los actos que se celebraban a lo largo del sábado, como el recibimiento de los grupos que hacen el camino desde Badajoz andando, la misa solemne y la procesión del rosario de las antorchas en la que según la tradición se apareció la Virgen y donde las Bellotas parece que llevan grabada su imagen. La tradicional festividad de Bótoa está siendo recuperada e incrementada gracias a la masiva participación popular y a los grupos que ataviados con trajes típicos y acompañados de sus carrozas entonan canciones a la reina de los campos.
Romería de San Isidro
Es la segunda romería de la ciudad y se celebra en fecha muy próxima a la de Bótoa, concretamente el domingo siguiente al 15 de Mayo, festividad del patrón de los campos, día que hasta hace poco tiempo fue festivo en Badajoz.
Esta tradición es relativamente reciente, pues data de 1956, fecha en que se constituye la Hermandad y Cofradía de San Isidro, promovida por los labradores y ganaderos del término.
Desde primeras horas de la mañana los pacenses cubren en coche o a pie los escasos kilómetros que separan la ciudad de la ermita, ubicada en los terrenos donados por la familia Martín Saavedra Villanueva en la carretera de Corte de Peleas. Tras la misa se procede a la ofrenda y bendición de los productos del campo y a la procesión, que abre el estandarte de la Hermandad, recogiéndose posteriormente las tradicionales espigas bendecidas del Santo que momentos antes han adornado sus andas.
FERIAS DE SAN JUAN
San Juan vino a sustituir en el patronazgo de la ciudad a San Andrés en el S. XIX. La feria sanjuanera comienza a celebrarse, como la conocemos actualmente, a principios de siglo y suele discurrir entre el 22 y el 30 de junio.
Hoy en día esta festividad es la “Feria Mayor” de la ciudad y posiblemente la más multitudinaria y bulliciosa de Extremadura, dándose cita numerosos actos que atraen el interés de los ciudadanos y visitantes, especialmente del vecino Portugal. Además de la solemne función religiosa oficiada por el arzobispo de la ciudad, en honor a San Juan, cuya imagen preside el altar mayor de la Catedral pacense, cabe destacar otras actividades de importancia: corridas de toros, festivales folklóricos y musicales, teatros, verbenas, fuegos artificiales, etc... Es obligatorio mencionar el magnífico ambiente del ferial durante el mediodía, sin olvidar la gran fiesta nocturna que, en ocasiones, se une con el día siguiente.
El Real de la Feria, ubicado actualmente en los Ordenandos y estando a la espera de un asentamiento definitivo, ha variado numerosas veces de sitio: Carretera de San Juan, calle Obispo, Plaza de Minayo, San Francisco, Avenidas de Colón y Huelva, Carretera de Olivenza, Glacis del Cuartel de Menacho, barriada de la Paz, parques de la ciudad, etc... Destacar finalmente la gran participación ciudadana en la Feria de San Juan, que al igual que pasa con otras festividades de la ciudad, le imprimen la peculiar fuerza de aquello que nace de dentro a fuera, lo que le confiere un gran peso específico.
AL-MOSSASSA
Llega el otoño y Badajoz se viste de aires y aromas arábigos y musulmanes, se transforma en una ciudad que se mira a sí misma, que mira hacia atrás y se reconoce en esa otra Badajoz, la de sus ancestros, la de tiempos pretéritos, la de su fundación, una Badajoz cargada de leyendas, de colores, de rumores, de emociones y de batallas, una Badajoz donde florecieron las artes y las ciencias, una Badajoz con identidad propia que se constituyó en Reino y brilló con luz propia en el universo de la historia. Hablamos de la fiesta genuinamente badajocense Almossassa Batalyaws que se alimenta ya de su VIII edición en una marcha imparable, reconocida, útil, necesaria y participativa para una ciudad que debía, debe y ya lo hace celebrar su fundación.
Si hay una fiesta entre todas las que se celebran en Badajoz tal vez sea esta la que más sentido da a su propia historia y existencia; tal vez sea Almossassa Balyaws la que mejor define a las gentes de Badajoz y su identidad y su herencia como pueblo y comunidad. Es cierto, muy cierto, que se trata de una fiesta, pero no es una fiesta más: es una fiesta de la que hay que hablar en las casas, en los bares, en las asociaciones, en las instituciones pero, más que en ninguna otra parte, en las escuelas porque nos hallamos ante una fiesta que nos dice quienes somos, de dónde venimos, qué fue de los nuestros que nos precedieron. En otras palabras: es una fiesta de historia, aunque aún con poca historia. Porque Almossassa Balyaws ha de ser, más que otra cosa, más que una celebración, conmemoración, fiesta y divertimiento, una hermosa e ilustrativa lección de historia para los que estamos y los que vienen detrás, una lección de historia con todos sus aditamentos para que la hagan más digerible pero, historia al fin y al cabo, porque se trata de hablar, de conocer, de reconocer la fundación de nuestra ciudad y de reconocernos en esa historia. Es hablar de Ibn Marwan y aquel año 875 cuando fundó Badajoz, hablar de lo que aconteció después, de en qué se convirtió aquella pequeña población con el paso de los años, las culturas y los pueblos que pasaron por ella y que ella, hospitalaria y generosa, supo incorporar a su propia experiencia vital.
Se festeja del 25 de septiembre al 1 de octubre.
Festivales de cine
Anualmente se celebran diversos festivales de cine:
Festival Ibérico de Cine: el FIC es un festival de cortometrajes venidos de toda la Península Ibérica, que se suele celebrar en el Teatro López de Ayala. En 2006 celebró su 12a edición.
Festival de Cine Gay y Lésbico de Extremadura. Badajoz es una de sus sedes junto con Mérida y Cáceres.
Festival Folclórico Internacional de Extremadura: Organizada por la Asociación de Coros y Danzas Extremadura de Badajoz, patrocinada por numerosas organizaciones políticas y no gubernamentales, como CIOFF, agrupa numerosísimos grupos folclóricos de numerosos países en un festival en la ciudad.
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