Plaza de España
Constituye el núcleo principal, cuyo trazado actual fue proyectado por el arquitecto municipal Rodolfo Martínez, durante el año 1918 y dentro de ella la gran mole catedralicia que centra el interés histórico-artístico de la zona.
Palacio Municipal
No fue éste el emplazamiento habitual de la Casa-Ayuntamiento, ya que con anterioridad estuvo instalado en otras zonas que configuraban el casco urbano en siglos anteriores. Hasta el año 1799 no se instala en el Campo de San Juan, en las llamadas Casas Pintadas. Este primitivo edificio quedaría en estado ruinoso y es por lo que se decidió construir el actual en 1852. Será el contratista Antonio Brazos quien lo termina en 1856, instalándose el reloj en 1889. Por el año 1937, el arquitecto municipal Rodolfo Martínez presentó un proyecto para reformar el edificio, insistiendo sobre todo en darle una uniformidad estilística, ampliando sus torres y cambiando sus elementos decorativos. Al no ser admitido, el aspecto que presenta es de tres plantas con remate en balaustrada, destacándose su portada con balcón central y columnas. Su estilo responde a ese eclecticismo en el que se combinan elementos artísticos de carácter clasicista y, a la vez, arcaicos para el momento de su construcción. Posiblemente con la reforma de Rodolfo Martínez sus caracteres serían otros muy distintos.
Casa Buiza
Atractiva obra de estilo regionalista, seculariza desde principios del siglo XX el costado norte de la plaza. Trabajaron los arquitectos Curro Franco y Adel Pinna entre los años 1918 y 1921. Como elementos artísticos podemos resaltar el empleo del encalado, el ladrillo vistoso y la cerámica, todos de clara influencia y evocación andaluza.
Casa natal de Cristóbal Pudrid
Rehecha por Benito Escoriaza en 1894, fue la casa natal del músico en 1825. Un gran abigarrado conjunto de elementos publicitarios cubre su fachada.
Casa del Cordón
Se trata de una vivienda particular que merece ser destacada por su fachada, en la que se encuentra el cordón que le da nombre. Pertenece estilísticamente al gótico tardío de principios del siglo XVI, momento de éste en el que se utiliza el cordón como elemento decorativo y las ventanas geminadas, aunque no fuera levantado hasta el siglo XVII por los Condes de la Torre del Fresno. Actualmente es sede del Arzobispado.
Sociedad Económica de Amigos del País
Fundada en 1816, se instaló en la calle Hernán Cortés en 1837, convirtiéndose desde ese momento en un importante centro cultural de la ciudad.
Instituto Central de Segunda Enseñanza
Institución inaugurada en 1845, que había ocupado con anterioridad otros emplazamientos. Así lo encontramos en sus inicios en el antiguo Seminario de San Atón. Pasó el Instituto a la calle del Obispo, con entrada por Hernán Cortés, hasta el año 1964 en que el Centro se dividió en masculino y femenino, quedándose el feminino en estas instalaciones, bajo el nombre Bárbara de Braganza, hasta el año 1984. Desde 2008, y tras una profunda remodelación, el edificio acoge el Consejo Consultivo de Extremadura, así como una sede de la Presidencia del Gobierno regional.
Diputación Provincial de Badajoz
Se le cedió el edificio en 1843 con la desamortización del convento de Santa Catalina. Posteriormente se acometieron obras para levantar un Colegio de Internos al Instituto, proyecto que se abandonó en 1868, y el nuevo edificio fue ocupado por las oficinas provinciales. El Palacio de la Diputación sufrió importantes reformas, tanto en su fachada como en su interior, en el año 1892, a raíz de la Conmmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América, y con tal motivo se celebraron en la ciudad una importantísima Exposición Regional y todo tipo de festejos.
Sociedad del Casino
Creada en 1841, por el entonces Capitán General de Extremadura, D.Manuel Lorenzo. Ocupó en sus primeros años unos locales del Hospicio Provincial, hasta la fecha de 1856, en que fue instalada en la Plaza de España y posteriormente en la calle de San Juan. El edificio que hoy ocupa fue construido en el año 1902.
Plaza de Cervantes
Conserva su sabor decimonónico. Todos los cronistas la citan como un lugar de importancia a lo largo de la historia de Badajoz. Parte de lo que hoy ocupa el espacio de la plaza fue zona perteneciente a la iglesia de San Andrés y su cementerio anejo, hecho éste frecuente hasta el siglo XIX. Tenemos noticias de ella en el año 1576, cuando el Rey de Portugal Don Sebastián pasó por la ciudad con dirección a Guadalupe para entrevistarse con el monarca español Felipe II; en ellas se habla de la hermosa Plaza de San Andrés, de su templo, y la decoración de éste. La actual se traza en 1870, presentando unas dimensiones de 78 x 42 metros, con un jardín central de 61 x 26 metros. Está toda ella pavimentada en mármol blanco y negro, formando un mosaico de estrellas concéntricas y puntiagudas realizado, según la inscripción, en 1888. Estos mármoles fueron traídos de la zona de Borba y Estremoz, en Portugal, rica en este material. Hasta 1945 estuvo adornada con pinos, cambiándose por los actuales naranjos que le confieren un aspecto más acogedor, evocando el recuerdo de plazas andaluzas y, a la vez, del mundo musulmán tan presente en el ambiente pacense.
Casa Puebla
Este edificio es una de las obras de Adel Pinna, autor de numerosas edificaciones repartidas por todo el centro histórico de Badajoz. El proyecto fue firmado por el arquitecto Manuel Martínez en 1921. La Casa Puebla es uno de los ejemplos de la arquitectura regionalista de influencia andaluza en la que se utiliza un estilo ecléctico. Cuando se llevó a cabo su construcción, se aprovechó una edificación anterior considerada antigua desde principios del siglo XX. Este inmueble tiene dos fachadas, la principal destaca por su elegancia y emplea elementos neorrenacentistas para su ornamentación. En ella se aprecia un cuerpo central avanzado con balcones de cuatro pilares. Como continuación de este cuerpo central, corona el edificio un torreón que hace aún más majestuosa su imagen. Los elementos encargados de hacer de esta fachada una portada de aspecto señorial, son los medallones con cabezas colocados en las enjutas de los balcones laterales del primer piso. En otros lugares de esta portada se aprecian otras formas decorativas más próximas a un modernismo convencional, resultando un conjunto de gran distinción. Interiormente destacan la escalera decorada con bellos estucados y un gran patio-jardín que se han conservado con la restauración a la que ha sido sometida recientemente. Quizás sea la primera planta la que muestra el aspecto más noble de esta edificación. En ella persisten unos artesonados en el techo que ayudan a conocer la gran importancia que este edificio supuso en sus orígenes, en 1921.
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